Feliciano Mejía Hidalgo, poeta peruano, amigo y hermano en la poesía recita en la Casa Cultural de Cuzco (Perú) ¡Gracias Feliciano!
El 15 fr febrero de 2007 recito poemas del libro SALVAJE (Ed. Ultimo Reino 2002) al lado de Feliciano.
Hemos rodado en un espacio sin tiempo por el desierto que parecía no tener fin, y llegamos a Tacna. Ciudad y capital del departamento homónimo del Perú en el valle del río Caplina, rodeada por los cerros de Mogollo y La Punta a 562 m de altitud. Puede decirse que el desierto comienza donde acaba la ciudad, pues ésta, en su rápido crecimiento, incorpora terreno del mismo. La ciudad sirve de importante centro agrícola (vid, tabaco, arroz, algodón, frutales, hortalizas, caña de azúcar), lo que ha originado la aparición de una industria de transformación: vino, conservas de vegetales, licores, curtidos, entre otros. Fundada en 1615, fue asediada por piratas en 1681 y destrozada por un terremoto en 1833. Su prosperidad radica en el comercio, que se beneficia por sus numerosas conexiones: puerto de Bolivia, ferrocarril de unión con Arica. Tras la guerra del Pacífico (1879-1883) pasó con Arica a Chile; en 1929 fue devuelta a Perú (Arica quedó en Chile).
Por las callecitas de Tacna pasan camionetas cargadas de pasajeros, lo hacen a toda velocidad y tocando bocina como poseídos. La tonada ha cambiado, ahora se oyen palabras típicas del lugar. El jefe del Terminal nos aconseja no caminar a ciertas horas de la noche, sobre todo cuando somos viajantes desconocidos. Nos quitamos el calzado. Los pies de Marcela están deformados por la hinchazón, le hago unos masajes para aliviarla. Tenemos que esperar alrededor de tres horas para hacer la combinación con otro bus que nos dejará en la mítica ciudad del Arequipa. Hago un poco de ejercicio físico para mover mi cuerpo, flexiones de brazos y algunas posturas de yoga. Una música de quenas y charangos acude dulcemente. Ahora recuerdo el nombre del geólogo canadiense que nos había acompañado en el ómnibus del terror de Santiago a Tacna, se llama Robert. Y el escritor dominicano Alexis Angulo.
Mientras estábamos sentados y esperando, veo como una mujer que llevaba un bolso con mucha ropa, comienza a colocarse pantalones uno encima de otro, lo mismo hace con unas chaquetas. Le pregunto, “Señora, ¿por qué se pone tanta ropa?” Y con su mirada triste me dice: “Mi hijo, tengo que mantener a mi familia. Salgo a vender ropa, pero si la policía nos atrapa nos roba la mercancía porque no nos dejan vender nada. Mi marido está enfermo y soy la única que para la olla, entonces así, trato de que no me descubran.” Dice que los policías los persiguen porque ellos evaden los impuestos y no quieren que vendan en la calle. Los maltratan, suben a los buses, les quitan todo y ellos se guardan la mercancía. Marcela le compra dos pantalones. Seguimos ahí. Las tres horas que supuestamente teníamos que esperar se transforman en seis. A las nueve de la noche llega otro bus, peor que el anterior. No tiene aire acondicionado y ¡sin baño! Paciencia. Tenemos que tener mucha tranquilidad y afrontar lo que sea.
Callecita de Tacna (Perú)
LA COMPRA DE LOS PASAJES A SANTIAGO DE CHILE
Recuerdo con total nitidez el día que estaba parado frente a la ventanilla donde vendían los pasajes para Santiago de Chile. Estaba feliz, con mariposas revoloteando en mi estómago, una sensación muy extraña se apoderaba de mi cuerpo. Compré dos, servicio ejecutivo en un bus cama. Quería irme. Además, partía con la mujer que amaba, la única que comprendía mi travesía, nuestra travesía porque saldríamos juntos. Fecha de salida: 8 de febrero de 2007 a las seis de la tarde desde el Terminal de Retiro, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital populosa de Argentina recostada sobre la margen occidental del Río de la Plata. Fundada por Pedro de Mendoza en 1536 y vuelta a fundar por Juan de Garay en 1580. Buenos Aires es una de las mayores metrópolis del mundo.
Nos esperaba un viaje de veintidós horas. Estaba dejando todo por la poesía, negocios, auto, el trabajo en la escuela, la comodidad de mi casa, el amor de mi madre, la pureza de mi perro, la familia, el barrio y los amigos de siempre. Pegaba el gran salto del guerrero hacia el vacío, asido de la nada, sólo con la fortaleza de mis entrañas, desprendiéndome de todo por un sueño que había germinado como una enredadera luminosa en mi corazón de poeta. Recorrería la vida con la poesía lloviendo de cada poro de mi piel, creyendo que todo es posible y entregado a la voluntad de Algo que vibra más allá del velo de lo aparente.
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TERMINAL DE RETIRO (BUENOS AIRES)
Foto: www.lanacion.com.ar
EL CAMINO HACIA LA CORDILLERA DE LOS ANDES
Salí de mi país sin el apoyo cultural y financiero de nadie. Sólo llevaba unos pocos ejemplares que me quedaban del primer libro que escribí titulado “Salvaje” (Ed. Ultimo Reino 2002) y una abundante carga de FE. De las autoridades políticas la colaboración más grande que he recibido fue toda su desidia cultural hacia mi trabajo como poeta. Ellos fueron el alimento de mi espíritu para que nunca abandonara el sino de mi corazón. ¡Aliméntense de las adversidades o circunstancias que la vida les ponga a su paso! Ellas amoldan nuestro camino. Nunca se alejen de lo que sientan. Sigan el sendero que ustedes creen que es verdadero. Hagan siempre lo que aman hacer, sea lo que sea. El mayor éxito reside en ser feliz ahora mismo. La fama y el dinero son fantasías de una mentalidad mediocre. Si esto llega a nosotros como consecuencia de nuestro trabajo ¡Bienvenido sea! Sólo que uno tiene que encontrarse más allá de esas limitaciones impuestas por el eg
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PASO FRONTERIZO HACIA SANTIAGO DE CHILE
Foto: www.terra.es
A 3200 m de altura no siento nada raro. Una brisa fresca nos trae el saludo de los Andes. Tenemos que esperar y mostrar nuestros documentos para que nos dejen pasar. ¿Dónde está la libertad del Ser? En el cielo astral, entre dos montañas nevadas, flota una media luna en pleno día. La cordillera impone su máximo respeto. Me inclino ante ella y entrego mi viaje en sus manos. Un perro descansa recostado sobre las piedras. Unas florcillas blancas y amarillas resaltan vigorosas entre unas botellas de plástico abandonadas por seres insensibles. ¡Civilización! Y nos consideramos cultos y educados… Una pequeña nube pasea su blancura debajo de la luna que se ha quedado despierta observando nuestro paso hacia tierras chilenas.
Desde el complejo fronterizo “Los Libertadores”, aunque él no lo sepa, saludo en su cumpleaños – hoy 9 de febrero- al amigo y poeta peruano Feliciano Mejía Hidalgo. Estamos a punto de ingresar a la patria de Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Vicente Huidobro y de tantos otros poetas ignotos que aman la poesía. ¡Ilustres desconocidos que trabajan por la palabra!
La burocracia y el papelerío de los carabineros (gendarmes chilenos) resulta una pesadez. Mientras nos revisan y husmean nuestros equipajes, Marcela bromea con uno de ellos. Hay que tener paciencia, saber esperar, y mientras lo hago dejo que la tinta fluya en ésta gira poética. El día que la humanidad comprenda la inutilidad de las fronteras, todo renacerá en una verdadera fraternidad universal. Al mirar nuestras cédulas y comprobar que somos, aparentemente inofensivos – no se dan cuenta que llevo un cargamento explosivo de metáforas-, nos autorizan a ingresar legalmente a Chile.
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EN LA CASA DEL POETA LUIS ARIASMANZO
Al ingresar, salieron unos duendes, volaron algunas metáforas y nos topamos con una casona antigua, poblada de libros, pisos de madera y decorada con una belleza pulcra. Nos da un cuarto muy confortable y más tarde aparece su compañera, la poeta brasilera Marcia Motta quien nos recibe con mucho cariño. En la casa de Luís Ariasmanzo, Secretario General de Poetas del Mundo, se respira una atmósfera literaria. En Santiago de Chile sólo participé de algunas tertulias; nos dedicamos a reponer energías, hablar, beber ricos vinos, recorrer la ciudad y conocer a sus amigos. ¿Cómo olvidarme del artista plástico Ignacio Briceño? Un gran personaje que le alquila un cuarto a Luís. Más tarde conocí a un hombre maduro, francés, que había escalado los picos más altos del mundo incluyendo el Everest. La estadía en su casa fue muy positiva.
NOCHE DE POESÍA CON AMIGOS DE LA VIDA (SANTIAGO DE CHILE)
La vida continúa despertando mi admiración y encanto hacia la poesía. Ya no puedo retroceder. Estoy lanzado como un cohete hacia el espacio. La verdadera importancia de la I Gira Poética “Huellas de Fuego”, no es solamente promocionar mi poesía, sino también resaltar el trabajo de otros poetas, trazar un sendero imborrable en la memoria de todos. Tenemos que conocer la obra de Luís Ariasmanzo, un hombre que tuvo que exiliarse en Francia cuando Chile era azotado por un ser bestial como Pinochet. En un poema que Luís le escribió al aniversario de su sobrina Melanie Gómez en el aniversario por su primera década nos muestra su pluma:
“Quise ponerme tierno y no pude/
Miré las flores de mi jardín/
Y las plantas que crecen por ahí
/Junto a malezas que invaden el territorio/
Miré, miré y miré/
Buscando una inspiración tierna/
Y seguí mirando/
y no pude/
Porque todo lo que vi/
Se caía a pedazos en mi corazón. /
¿Que poema te puedo cantar Melanie?/
Si tengo tanto dolor. /
Miré el presente desconcertante/
Y quise cerrar mis ojos/
Para buscar los colores de la primavera/
La que te vio nacer hace diez años/
Y no pude/
Sólo imágenes desgarradoras se presentaron/
Entonces quise callarme/
Y no pude/
Porque mi alma sangró tinta en el papel. /
¿Que poema te puedo cantar Melanie? /
Si tengo tanta vergüenza. /
Miré, miré y miré/
Y al final del túnel negro te vi/
Encantadora e inocente
/Sonriente y feliz/
Esperanzadora y sabia/
Y sólo entonces te pude escribir
/Para decirte/
Feliz cumpleaños Melanie/
Y que todas las flores sean para ti.”
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